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EL SEÑORIO DE LOS OSORIO Escrito por Francisco-José López Becerra de Solé y Martín de Vargas
II
LA MARAGATERIA DESDE LOS ROMANOS AL REY MAUREGATO I
A los piés de la montaña sagrada de los Astures, el Monte Teleno, llamado por los romanos "Marti Teleni", comienza la historia del Torreón, considerado como el corazón de la maragatería. Aunque no tenemos fecha exacta de su construcción primitiva, habría que remontarla a la época de los astures, que fueron los últimos en rendirse a los romanos. Fué el propio César Augusto quién envió a su lugarteniente Carisio para lograr finalmente someterlos. En recuerdo del César, la ciudad se llamó "Asturica Augusta", hoy Astorga, y Turienzo es el antiguo Turgentius romano.
En Quintana del Marco se halló una piedra con la inscripción "Marti Tileno" que se supone responde a un voto al Dios de la guerra, Marte, identificado en el macizo montañoso del actual Monte Teleno, muy cerca del Torreón de Turienzo, donde los Romanos suponían estaba dicha divinidad.
Tras el Turgentuis romano, los suevos y los godos, hubieron de rendirse a los moros en el año 714, a Abi-Ben abi-Obeida, y al propio Tarik, y Almanzor en el año 983, en la época de Ordoño III de León, las guerras civiles entre Bermudo II y Ramiro III.
La existencia del Rey Mauregato, marca un hito en la historia de la comarca: Mauregato, el Rey casi olvidado, imprimió el principio de los signos de identidad que marcaría la personalidad del "pais maragato", y creo frente a la opinión de otros historiadores que de él proviene la palabra que define a la comarca de la "maragateria" que vendría a ser "tierra de Mauregato", el Rey mestizo.
Este Rey Maurus-gotus (nombre que proviene del griego maurus o moreno, combinado con la traducción del latín del nombre godo no es otra cosa que la combinación explosiva para aquella época del origen del nacimiento de este rey: El Rey Alfonso I y una esclava mora.
Mauregato sucedió a la reina Aldosinda reinando en el reino astur entre los años 783 y 788, y a su muerte sin descendencia, fué sucedido por Bermudo I (788-791 y Alfonso II (797-842), llamado el Católico.
Sabemos por el Rey Cronista Alfonso III , que la muerte de Silo, sin sucesión en el año 783 esposo de la reina Aldosinda (hija de Alfonso I) que fué sexto rey de Asturias electo por la nobleza de la época a la muerte del Rey de Asturias Aurelio en el año 774 y fallecido en 783. Entonces, los magnates de la corte o "ricos homes" de acuerdo con la Reina Aldosinda, siguiendo el ceremonial godo, nombraron Rey a Alfonso II, hijo de Fruela, que había muerto asesinado. No olvidemos que la monarquia era electiva entre la alta nobleza que podían ser por ello elegibles y electores del Rey. La Monarquía en principio electiva se llegaría a convertir con el tiempo en hereditaria al ser nombrados cada vez mas frecuentemente los hijos de los monarcas fallecidos.
Pero los antiguos enemigos del Rey Fruela, pensando Alfonso II que su hijo vengaría la muerte de su padre, ayudaron a Mauregato I, propiciando además su nombramiento, sobrino de Alfonso II, que decidió que era él y no su sobrino el que habría de ceñir la Corona, llegando a expulsar con la ayuda de sus partidarios y con toda seguridad con la ayuda del Emir de Córdoba, Abderramán y del Emir de Toledo al nuevo Rey, convirtiéndose él mismo en Mauregato I.
Los cronistas Lucas de Tuy, Rodrigo Ximenez de Rada y la Crónica General cuentan la historia muy tardíamente y por ello no nos merecen mayor credibilidad que lo que nos cuenta el Rey Alfonso III el Magno, así como al cronista sarraceno Ibn al Atir, que cuenta efectivamente que fué ayudado por los Emires de Córdoba y de Toledo que además de ayudarle, hicieron diversas incursiones en el reino cristiano, saqueando al modo de Almanzor.
A pesar del origen moro de la madre del Rey Mauregato, fué un ferviente católico como lo atestigua Beato de Liébana, y yá en el Trono, obligó a su hermanastra, la Reina Aldosinda a entrar en un convento de clausura, con el argumento de que se cumpliesen efectivamente las resoluciones de los Concilios XIII de Toledo y III de Zaragoza que prescribieron que las reinas viudas debían ingresar en conventos lejos de las influencias mundanas.
Tras dos años la Reina Aldosinda profesó en el Convento de San Juan de Pravia, fundado por su esposo el Rey Silo, hasta que murió y allí fué enterrada, al igual que lo sería en el año 789 el propio Mauregato.
Así por el azar del destino, Aldosinda y Mauregato que en la vida tuvieron que permanecer separados, y fueron acérrimos enemigos, se unieron para siempre tras la muerte de Mauregato que descansó en su última morada de Pravia junto a la destronada Reina Aldosinda.
Tenemos que aclarar que tanto Silo como Mauregato, establecieron su Corte en Pravia en la costa asturiana, donde existía el palacio de Silo del que actualmente se conservan sólo unos restos de columnas.
Debo reconocer que bajo el reinado de Mauregato, se impulsó de una manera definitiva "el Camino de Santiago" y así el Beato de Liébana y Heterio de Osma, en el aó 785 dirigieron a Elipando, Arzobispo de Toledo su "Tratado Apologético del Prelado" Y el propio Beato de Liébana compuso entre los años 783 a 788 un himno litúrgico dedicado a Mauregato y en Honor del Apóstol Santiago. Con tál himno, comienza de verdad en la península Ibérica el culto jacobeo y la devoción por Santiago, que según la tradición se apareció en la batalla de Clavijo en el año 844, 55 años más tarde de la muerte del Rey Mauregato.
Así en el "Breviarium" de Beato de Liébana se expresa:
"¡Oh Santiago!, escucha piadoso al Rey Mauregato, y dale amorosamente tu ayuda"...Asiste piadoso a la grey que te ha sido encomenadda; sé dulce pastor para el rey y para el clero, y para el pueblo..."
También algunos autores consideran que su debilidad de carácter permitió aceptar el tributo de las Cien Doncellas, contrarrestado por la "invasión maragata de Asturias" como señala el historiador Rafael Alarcón. (26)
III
LA BATALLA DE CLAVIJO
El papel decisivo de la familia de los Osorio en el campo militar venía ya de antiguo. Entre los muchos episodios podemos citar lo acontecido en la Batalla de Clavijo, entablada en época de Ramiro I, (842-850) contra el Emir de Córdoba Abderramán, que había exigido la entrega anual del "tributo de las cien doncellas", al que se había comprometido como adelantábamos, el Rey Mauregato, y que tuvo lugar en la Comunidad de la Rioja por Nájera y Albelda y en Clavijo.
La Batalla de Clavijo ha sido cuestionada por algunos historiadores, como Don Claudio Sánchez Albornoz, quien argumentó que la batalla tuvo lugar pero no en época de Ramiro I, sino en el reinado de su hijo Ordoño I (850-866), sin duda tales historiadores estaban confundidos por las fechas no coincidentes entre el calendario instaurado por San Gregorio Magno y las kalendas del Imperio Bizantino. Hay que tener en cuenta que a la fecha de las "kalendas" o "era hispánica", hay que restarle 38 años.
Si a la fecha cifrada por los negadores de la batalla de Clavijo, le restamos los 38 años, estaríamos en el reinado del padre del Rey Ordoño, que no era otro que el Rey Ramiro I. " que excusó a los cristianos del "tributo de las cien doncellas", exigido por el Emir de Córdoba Abderrhamán.
Existe la creencia de que fueron precisamente el Rey Ramiro I los que promovieron al Apóstol Santiago como Patrón de España apoyado principalmente por Luis Osorio u Osórez, el Alférez del Rey Ramiro en la Batalla de Clavijo, origen del escudo de los Osorio , señores de Turienzo. "Has luchado en la batalla como lobos" dijo el Rey Ramiro a Luis Osorio al ofrecerle su nuevo escudo con dos lobos ensangrentados sobre campo de oro.
Cuando la ciudad de Astorga pasó al Marqués en 1465 como su Señor Jurisdiccional, este cedió al Ayuntamiento Astorgano la Bandera de la batalla de Clavijo, la misma que había llevado su antepasado Osórez. Todavía se conserva en un arca, y existe una réplica que es la que se saca en la procesión de la Suiza, recientemente restaurada.
Esta tendencia fue seguida incluso por el Papa Benedicto XIV, que se basó entre otras muchas pruebas e iconografías, en un bajorrelieve de la catedral de Santiago al menos dos siglos anterior a la Puerta de las Platerías fechada en 1078, y procede posiblemente del templo mandado construir por Alfonso el Magno (866-909), hijo de Ordoño I.
En tal bajorrelieve esta Santiago con una espada en la mano, llevando en la derecha una bandera con la inscripción SCS :IACOBUS :APVS :XPI (Santiago Apóstol de Cristo, SANCTUS .....APOSTULUS CHISTI), frente al caballo, se ven esculpidas tres doncellas arrodilladas.
La donación de la bandera de Clavijo al Ayuntamiento de Astorga es el origen de la procesión anual de "la zuiza", procesión cuya ultimo impulso Real fue la Real Provisión de Felipe V, y que se ha restablecido recientemente por el Excmo. Ayuntamiento y el Obispado de Astorga. Y el restablecimiento de tan histórica procesión cívico-religiosa, que antiguamente se celebraba cada quince de agosto, ha sido posible bajo el patrocinio indispensable e idea de la Cámara de Comercio de Astorga, que tan dignamente preside actualmente mi amigo Victoriano González Ochoa.
Existen múltiples ejemplos en la iconografía histórico-artística hispana de distintas épocas, de la Batalla de Clavijo, donde aparece en el fragor de la batalla, el Apóstol Santiago, y tras él, el Alférez del Rey, Luis Osorio con , la famosa bandera de los Señores de Turienzo, y los dos lobos pasantes ensangrentados sobre campo de oro. La Procesión de la Zuiza estaba presidida por el propio Marqués de Astorga que normalmente daba su representación a algún pariente o deudo. Antes de entrar en la Catedral, se entregaba el donativo al Cabildo de la Catedral, donde se han de celebrar las celebraciones litúrgicas conmemorativas de la Batalla de Clavijo
Igualmente, el tradicional "Voto de Santiago" tiene su origen en esta misma batalla, según el Arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada que refiere estos sucesos en sus crónicas, así como otros autores como por ejemplo, Sebastián de Salamanca, que se refieren al Diploma de Don Ramiro y a la Batalla de Clavijo ganada por el Alférez y Lugarteniente del Rey Don Luis Osorio, sucesor del Conde Santo, Don Osorio Gutiérrez, que fundó el Monasterio de Lorenzana de la orden de San Benito en Galicia, donde se conserva en perfecto estado su sepulcro.(27) El Conde Santo era descendiente del Infante "Os Auri", que según algunos tratadistas fue hijo del rey de Inglaterra , y ascendiente directo de los Señores de Turienzo de los Caballeros, luego marqueses de Astorga, de Ayamonte, y de al Villa de San Román, Condes de Cabra, Vizcondes de Iznájar, Grandes de España.
IV
BREVE ESBOZO GENEALÓGICO DEL CONDE SANTO DON OSORIO
En el Capitulo II del reciente libro “El Monasterio de San Salvador de Lorenzana” escrito recientemente por el Canónigo de Mondoñedo, el Muy Ilustre Señor Don Santos San Cristóbal Sebastián, se nos transcribe una escritura antigua titulada, “Genealogía, origen y descendencia, vida y milagros del Ilmo. Sr. Don Osorio Gutiérrez, Conde de Campos y de Galicia, Fundador del Monasterio de San Salvador de Lorenzana y Monje de San Benito en el.” Dicho manuscrito esta fechado en MCXC y esta dedicado a:
“Don Alonso Osorio, Marqués de Astorga, Conde de Trastamara y Villalobos y Santa Marta, Señor de las Villas de Valderas y Castroverde, Guarda del Rey Nuestro Señor y su Alférez Mayor del Pendón de la Divisa y de su Cámara y Consejo”
Tras la dedicatoria el manuscrito citado narra la Genealogía del Conde Santo, situándola en el tiempo, y es la siguiente :
-Era 872. Don Luis Osorio, Señor de Villalobos y de Campos
-Era 966. Don Osorio Gutiérrez, tio y cuñado del Rey Ordoño IV de León
-Era de 991. Don Gutierre Osorio, padre del Conde Santo y primo del Rey de León.
-Era de 1007. Don Osorio Gutiérrez, Conde de Campos y de Galicia, Fundador del Monasterio de San Salvador de Lorenzana.
-Era de 1007 Condesa Doña Elvira, hija del Conde Santo
-Era 1167. Don Rodrigo Vela Osorio, Conde de Campos y Cónsul del Rey de Léon
-Era 1169. Don Gutierre Osorio, Conde de Campos.
-Era 1239 Don Gómez Vela Osorio, Conde de Trastamara.
Aclara el Autor: “sabido es que de estos años de la era Hispánica hay que descontar 38 para adaptarlos a la Era Cristiana hoy en vigor”
Tras remontarnos a sus remotos antepasados conocidos, podemos hacer un breve esbozo genealógico del Conde Santo, Don Osorio Gutiérrez, para enlazarlo con los Señores del Torreón de los Osorio en Turienzo de los Caballeros : fue efectivamente esposo de Doña Urraca Núñez, y éste, padre de Don Gutierre Osorio, Alférez Mayor del Rey Don Bermudo Segundo con su mujer Doña Sancha Pelaez, tuvo a Don Osorio Gutiérrez, Conde y Rico Hombre fallecido en 1.088, que tras casar con Doña Urraca, tuvo al Conde Don Martín Ossorio, el cual casó con Doña Mayor Pérez Anzurez, hija del Conde Don Pedro Anzurez, Señor de Valladolid y de su mujer doña Ello. Fue su hijo el Conde Don Osorio Martínez que casó con Doña Teresa Fernández de Castro, hija de Don Fernando de Castro y de la Infanta de Navarra Doña Estefanía., y fue su hijo Don Rodrigo Osorio, que fue padre de Don Rodrigo Rodríguez Osorio que fue Ricohombre del Rey Fernando II, y habiendo casado con Doña Mayor Álvarez de las Asturias, tuvieron por hijo a Rodrigo Rodríguez Osorio, que estuvo con el Rey San Fernando en la conquista de Sevilla, en cuyo repartimiento participó en 1273 y fue Merino Mayor de León.
Hijo de los anteriores fue Don Alvar Rodríguez Pérez Osorio de Cepeda (también llamado con los apellidos Pérez Osorio), Señor de la Villa Ornate, que casó con Doña Elvira Núñez, hija del Obispo de Astorga, Don Nuño, cuyo hijo mayor Don Alvaro Nuñez Osorio, fue Primer Conde de Trastamara, Señor de Turienzo, de Villalobos, de Cabrera y de Rivera, y Mayordomo Mayor del Rey Alfonso XI, fallecido en 1329. Por su parte su hermano Don Gonzalo fue Obispo de Orense y de Mondoñedo.
La genealogía anterior la podemos enlazar con el árbol genealógico de los Señores del Torreón de Turienzo de los Caballeros que aportamos al final de este estudio, con lo que estamos ante una de las genealogías mas antiguas de Europa, tan conocida como documentada, a pesar de la cantidad de eslabones que separan al actual Señor de Turienzo con el Conde Osorio.
Recomiendo con entusiamo visitar el Monasterio de San Salvador de Lorenzana, donde se conserva el sepulcro del Conde Santo construido en el siglo III, con el anagrama de Cristo formado por las letras P-X del alfabeto griego y es una autentica joya al tratarse de una lápida paleocristiana que el Santo Conde trajo de su peregrinación a Jerusalén, tras su ingreso en el Monasterio que fundó al quedar viudo.
Son famosos sus milagros y fundaciones, como son: El Monasterio de Santa Maria la Mayor, el de San Adriano, el de Verermundo, el de Santa Cruz del Valle de Oro, el de San Ciprian y Jubia, todos prioratos de Lorenzana. También su hermana Doña Urraca Osorio fundo en su nombre la Iglesia de Villamayor. Para estas fundaciones, el Conde y su hermana, dieron todas sus posesiones, y ambos están enterrados en el Monasterio de San Salvador. La veneración del Conde empezó en el momento de su muerte, de la que se desconoce la fecha exacta. Debemos tener en cuenta que en los siglos primeros de la Iglesia eran los Obispos quienes declaraban santos, inscribiendo sus nombres en el catálogo llamado “Canon”. De ahí viene la palabra “Canonización”. En otras ocasiones el culto surgía por aclamación e iniciativa popular y los obispos lo aceptaban. El culto así aceptado se limitaba a sitios restringidos, como es el caso de nuestro Conde Santo, cuyos culto se limitó al principio al Monasterio de San Salvador de Lorenzana.
El Papa Alejandro III declaró la canonización tema exclusivo de la Santa Sede y el Decreto de Urbano VIII de 1634 expresaba que si se trataba de santos no canonizados por la Santa Sede, solo se respetaría el culto cuando la veneración tuviera una antigüedad de mas de cien años, que es el caso del Conde Santo, por lo que se puede considerar como uno de los Santos de la Iglesia. Todos los 29 de agosto s e celebra una romería con miles de romeros.
Los monjes benedictinos compusieron el Oficio y Misa del Conde Santo, y el 1907 el Canónigo de Mondoñedo Don Enrique Costas Márquez publicó las “Lecciones del Oficio de Maitines” que son un compendio de todos los hechos de su vida y algunos milagros.
V
LA ENCRUCIJADA TEMPLARIA EN LA RUTA DE LAS ESTRELLAS
Se tiene constancia de que en el año 1178 el Rey Fernando II de León entregó a la Orden del Temple ciertas posesiones que defendían el Camino de Santiago entre ellas la fortaleza romana "Interamnium Flavium" situada en un pueblo leonés llamado Pons Ferrata, hoy Ponferrada, y con seguridad la fortaleza de Turienzo (Turris Gentium), ya que los templarios tenían bajo su vigilancia un territorio que abarcaba la Maragateria, el Bierzo, y los Montes de León. El núcleo más importante fué sin duda la zona dominada por el Monte Teleno, igual que la Sierra de San Saturio, en el Condado de Ribagorza, dominada por el Monte Turbón (al que los campesinos llamaban el Frontón de las Brujas). Estos nombres empiezan curiosamente incluyendo la letra T o la Tau (griega) Templaria, signo de alta presencia espiritual y letra que se encuentra tanto en la Torre de Turienzo como en el Castillo de Ponferrada, que es empleada asimismo en Turienzo Castañero, Toreno y Tombrio.
No son ajenos a los pueblos templarios los nombres en recuerdo de la Espina de la Corona de Cristo, como Vega de Espineda, Espinareda de Vega, El Espino, la Espina y Espinoso.
Si se une con un trazo lineal el enclave templario de Ucero con los Castillos de Culla (Valencia) Caravaca (Murcia), Torija (Toledo) Tomar (Portugal) y el Torreón de Turienzo de los Caballeros y Ponferrada (León) aparecerá perfectamente delimitada la Cruz Templaria. (15 a 18)
Pero aún existen otra serie de detalles muy curiosos como el de que si unimos Creus y Finisterre por una línea recta y trazamos una paralela a ella que pase por el Castillo Convento de Ucero, habremos delimitado una zona de casi 60.000 kilómetros cuadrados en la que se encuentran varios puntos de interés como son:
-El paralelo 42 sobre el que están el Camino de Santiago y otras zonas sobre las que se han producido grandes santuarios religiosos como en Roma y en varios montes de China.
-Si nos situamos de nuevo en Ucero y con radio a Finiesterre trazamos una circunferencia, abarcará hasta Creus por el Este.
-Si a partir del citado San Juan de Ucero trazamos una franja tan ancha como la anterior encontramos otra zona de 155.000 kms. y veremos que : de una parte se forma una nueva Tau, y de otra encontramos como antes, el Torreón de Turienzo y el Castillo de Ponferrada, Eunate, Monzón, Torija, Montalbán, la Iruela, todos castillos templarios.
De la época de los templarios, se mantiene el nombre del "puente de la forca" o de la horca, en el paraje llamado La Silva, muy cerca del Prado Cadalso, el propio "Rollo Jurisdiccional" mantenido por los Osorio, Marqueses de Astorga que existía desde antiguo en Turienzo, y no es ajeno al hecho templario, la denominación del El Ganso, (muy cerca de Turienzo) (Gans) y al juego de la oca practicado por los templarios coincidente con el Camino de Santiago, y a las granjas que tenían en Turienzo de los Caballeros y Rabanal del Camino, que todavía se conservan.
Algún vecino ha oído contar por tradición oral que el gran roble que todavía existe llamado allí "carballo", fuese utilizado por los caballeros templarios para castigar y ajusticiar a presos condenados.
Creemos que Don José María Luengo y Martínez tenía razón cuando afirmó con rotundidad (31) que el Torreón de Turienzo al igual que la Iglesia de San Juan, fue poseído por estos caballeros antes de pasar al dominio del Monasterio de San Pedro de Montes. El propio nombre de la Villa "Turienzo de los Caballeros" nos remite a los caballeros templarios, ya que casi unánimemente las denominaciones de pueblos o villas pertenecientes a las ordenes militares de Calatrava, Santiago, Alcántara o Montesa, tomaron el nombre de cada una de ellas, y si habían pertenecido a la Orden de San Juan hoy de Malta, añadieron a su nombre tradicional el apelativo "de San Juan". Pensamos que el apelativo "de los Caballeros" no no se timó pensando en los señores de la Villa, los Osorios, Marqueses de Astorga, a pesar de que pertenecían y hasta hoy pertenecen a ordenes militares de caballería.
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